Era hora de volver a poner los pies en tierra firme, los días siguientes los pasé verdaderamente triste, aunque hablábamos cada noche, no era igual. Era un año difícil, con los comienzos Universidad, de cambios, por eso mi madre pensó que quizá sería normal mi estrés, pero yo no quería tener que seguir ocultándolo.

El hecho de haberlo visto en persona hizo que creciera nuestro amor, lejos de decepcionarme o creer que era algo soñado, tenerlo cerca de mí, tocarlo…al final hizo que nuestro amor se hiciera cada vez mayor, en mi mundo solo existíamos nosotros, nadie más.

 Por eso la idea de escaparnos, podría no ser tan mala, al final todos acabarían aceptando nuestro amor, de otra manera pensarían que me quiero casar con una persona que no conozco, o lo achacarían a mi edad, que no he madurado, en resumen, no lo entenderían. 

Pasaban los días, eran mis primeros días de Universidad, por lo que apenas tuve tiempo para idear un plan o contárselo a mis padres, eran días de mucho ajetreo, diferentes horarios, y quería esperar a que se estabilizase todo para encontrar el momento.

No lo olvidaré nunca era un martes por la mañana, yo estaba desayunando en casa con mi madre, lo que no sabía es que todo estaba ideado por mi madre para saber en qué andaba metida, sí ese día de confesión había llegado y sin estar preparada. Lo primero que le hice fué evadir su pregunta, diciendo que no entendía a qué se refería, entonces como no colaboraba, mi madre me dijo que lo sabía todo, que habían estado preocupados por mí, y que entraron en mi ordenador y vieron todas mis conversaciones, que lo hacían por mi bien, que ya se han encargado de quitarme mi ordenador, y mi móvil.

En ese momento se hizo un silencio dentro de mí y noté cómo algo se rompía dentro de mí, no me lo esperaba, solo empecé a llorar. 

Lo único que me quedaba para contactar con él, mi poco contacto se marchitó, sabía que no lo entenderían, salí corriendo a la calle, notaba que no podía respirar, de repente me faltaba el aire, la lluvia caía sobre mí, pero no la sentía.